Yo me quedo con esa última vuelta, en silencio con dos compañeros de sufrimiento, Madruga y Teo. Nadie hablaba, bastante ruido teniamos en nuestra cabeza, con el corazón a 190 ppm, la respiración acelerada e intentar pensar en que momento lanzar ese ataque que nos convierta en ganador de una pequeña competición entre nosotros. Para nosotros ganar era ganar la carrera, aunque nos disputabamos las posiciones del 9º al 11º. No hace falta correr a 2min40seg el km para sentir el placer de competir, no hace falta tomar EPO, no hace falta hacerse autotransfusiones. El ritmo da igual. Si las condiciones son justas y tu esfuerzo se mide al de tus amigos, eso es puro deporte. Creo que una competición puede ser igual de apasionante a 3min30seg el km, sin epo y sin engaños, que una competición con tramposos y a ritmos sobre-humanos.
Me alegro de correr a 3min30seg. Gracias Teo, y gracias Miguel porque estoy seguro que competimos en igualdad de condiciones, y solo el esfuerzo y motivación hacen que cada día gane uno u otro de nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario